¿Te ha pasado que buscas algo por redes sociales o buscadores y luego te aparece publicidad o información respecto a eso? O ¿Has conversado sobre algún tema en particular con algún amigo y luego te aparece información similar en plataformas sociales?
Cuando navegas por tus redes sociales, puedes ver todos los post que han realizado las personas o marcas a quienes sigues, al igual que en las historias de Instagram o Facebook. Ahora bien, cada cierta cantidad de publicaciones o stories, también van apareciendo anuncios sugeridos.
Anuncios sugeridos
Estos anuncios tienen dos objetivos: entregarte información que la plataforma cree es relevante para ti y segundo, que navegues sin fin por la red, ya que al actualizar el feed siempre te aparecerán publicaciones nuevas.
Pero, ¿Cómo saben estas plataformas mis gustos o lo que busco?
Por medio de su algoritmo. Los algoritmos analizan y programan la información en torno a lo que los usuarios buscan, interactúan, siguen, visitan, etc. en distintas plataformas y así, te recomiendan cuentas, marcas o información, respecto a tus gustos y preferencias.
Estos anuncios sugeridos pueden aparecer en cualquier red social, pero se muestran específicamente en el feed o en las historias (Facebook e Instagram), como también en plataformas como Youtube o buscadores como Google. Además, cada vez que una persona accede a un buscador, los resultados arrojados serán distintos para cada usuario ¿Por qué? Porque lo que aparezca tendrá que ver con los gustos y preferencias de las distintas personas. En otras palabras, la información es segmentada porque el público siempre es distinto y la información que se entrega debe ser acorde a las tendencias de los cibernaturas.

Los algoritmos también funcionan en base a la información que nosotros otorgamos a las plataformas, como por ejemplo, ubicación geográfica, cuentas públicas, etiquetas, entre otros.
Algunos usuarios son críticos en torno al uso de algoritmos, ya que ven al internauta como un constante consumidor. Además, polariza a quienes utilizan redes sociales, ya que sólo les entrega contenido o información en torno a las preferencias de las personas y a lo que ellos quieren ver, por lo cual sólo acceden a una “cara de la moneda”.
Por otra parte hay quienes defienden el uso de anuncios, dado que acerca a los usuarios a información, marcas o cuentas con las que se sienten identificados, cómodos o que quizás, han estado buscando a través de buscadores o de secciones como “explorer” de Instagram, por algún tiempo, y es gracias a los algoritmos, que encuentran aquello que han estado buscando.
Preguntas frecuentes sobre publicidad y datos personales
Por qué aparecen anuncios de lo que acabas de conversar, y qué hay detrás.
¿El celular escucha las conversaciones para mostrar anuncios?
No hace falta que escuche. La segmentación se construye con datos que la persona entrega sin darse cuenta: búsquedas, ubicación, aplicaciones instaladas, sitios visitados y el comportamiento de personas con las que comparte red o intereses. Con eso alcanza para acertar sorprendentemente.
¿Por qué aparece publicidad de algo que acabo de conversar?
Por dos motivos combinados. Uno, que quien estaba en esa conversación probablemente buscó el tema, y las plataformas modelan a las personas cercanas. Dos, el sesgo de atención: notamos el aviso que calza y no los cientos que no.
¿Qué datos usan realmente los anunciantes?
Comportamiento de navegación, historial de búsqueda, ubicación aproximada, datos declarados en el perfil e interacciones previas con la marca. En Chile, además, el tratamiento de esos datos está sujeto a la normativa de protección de datos personales.
¿Qué implica esto para una marca que pauta?
Que la precisión de la segmentación no exime de ser transparente. Declarar qué se recoge y para qué, y no cruzar categorías sensibles, es una exigencia legal además de una decisión reputacional. Aplica especialmente en publicidad programática.
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¿Quieres segmentar bien tus campañas y respetando la normativa? Conversemos.
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