Ecommerce: una solución para la contingencia

El 2020 se posicionó como un año de cambio para muchas industrias en el país. A raíz de la pandemia generada por el Coronavirus (COVID-19) más de un establecimiento -pequeño, mediano o grande- ha cerrado las puertas de sus tiendas físicas por la seguridad de la población y sus empleados.

Con el temor de que la situación sanitaria pueda afectar de forma grave a la economía chilena y a nivel mundial, el e-commerce se convirtió en la mejor opción -y solución- para que las empresas puedan subsistir en este momento de incertidumbre.

A más de un mes que se decretó la cuarentena en algunas comunas y regiones, los comercios han sabido darle vuelta a la situación replanteando sus canales de distribución y enfocándose más en el marketing digital abriendo un nuevo canal de comunicación con sus consumidores. Tiendas como Falabella, Movistar, Ripley, entre otros, utilizaron la compra en línea a su favor. 

De acuerdo a un informe publicado por la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), las compras en línea aumentaron de un 30%, en la primera semana de marzo, a un 70%, para final de mes, en comparación con la compra física que decayó un 41%. ¿Serán las compras por internet el canal predilecto de los compradores/usuarios en un futuro cercano?

La innovación no es solo para empresas consolidadas

Esto no termina ahí, recientemente la CCS junto al Ministerio de Economía lanzaron el programa Apoyame, una campaña que busca motivar a las micro, pequeñas y medianas empresas a migrar y empezar a crear sus tiendas en línea.

Con material exclusivo, marketplaces como Cuponatic, Dafiti, Falabella Marketplace, Linio, Mercado Libre, Mercado Ripley, Paris Marketplace, Sodimac Marketplace y Sumar, ofrecerán herramientas orientadas a marketing, seguridad, gestión transaccional, diferentes formas de pago, cómo funciona la logística de distribución y manejar grandes flujos de consumidores.

Sin duda una luz al final del túnel para los pequeños empresarios que sufrieron grandes pérdidas en tan solo el primer cuatrimestre del año.

Todos podemos tener un e-commerce

Siendo una respuesta obvia a la contingencia, esta forma de venta no es reciente y tampoco novedosa. A diferencia de muchas tiendas que tienen su fuerte de ventas en lugares físicos, los jóvenes y emprendedores optan por comprar por Internet, no solo de consumo, sino como una forma para vender productos o servicios. 

En la actualidad crear un e-commerce es una actividad que puedes hacer en la comodidad de tu hogar. En Internet circulan plataformas -como WooCommerce, PrestaShop u OpenCart-  que te permiten crear tu propia tienda online y diseñar donde solo cobran una pequeña comisión por los envíos, un nuevo modelo de negocio que cada día capta a varios jóvenes ¿Será mejor cambiar el formato y reinventarse un poco?

La respuesta es sí. La tecnología avanza y con ello los hábitos de consumo de los compradores. A pesar de que la experiencia y el proceso de compra pueda ser fundamental para algunas personas, nada se compara a probar la ropa antes de comprarla o revisar con detalle un electrodoméstico antes de llevarlo a casa, para otras la rapidez de ver, cliquear y comprar en tan solo unos minutos resulta muy atractivo. Por ahora, todavía hay mercado para ambos servicios.

El e-commerce llegó para quedarse y tú ¿te unes a esta nueva movida?

Preguntas frecuentes sobre partir con un e-commerce

Qué necesita un negocio chico para vender online y por dónde empezar.

¿Cualquier negocio puede tener un e-commerce?

Sí. Las plataformas actuales permiten montar una tienda sin desarrollo propio y con costos de entrada bajos, así que la barrera técnica prácticamente desapareció. Lo que sigue siendo trabajo es traer visitas y sostener la operación de despacho y atención.

¿Qué se necesita para partir?

Cuatro cosas: catálogo con fotos y descripciones decentes, una forma de pago funcionando, una definición clara de despacho con plazos y costos, y medición configurada desde el primer día. Sin lo último no se sabrá después qué funcionó.

¿La innovación es solo para empresas grandes?

No, y en digital muchas veces es al revés: un negocio chico decide y ejecuta en días lo que a una empresa grande le toma trimestres. La ventaja del tamaño chico es la velocidad, siempre que se use.

¿Qué error se comete más al partir?

Gastar todo el presupuesto en la tienda y nada en traer gente. Un e-commerce impecable sin tráfico no vende. Conviene reservar una parte del presupuesto para atraer las primeras visitas y aprender qué convierte, como vemos en ventas por internet.

Sigue leyendo: Ventajas de un e-commerce · Tienda física vs tienda online

¿Quieres partir a vender online sin gastar de más? Conversemos y te orientamos.

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